Volví a Vivir: Mi Historia de Éxito, Esperanza y Libertad

Hoy puedo decir con el corazón lleno de alegría que este es uno de los días más importantes de mi vida. Me siento profundamente feliz, agradecido y orgulloso porque he logrado concluir mi proceso de rehabilitación en Narconon Sonora. Para muchos puede parecer simplemente el final de un programa, pero para mí representa el inicio de una nueva vida, una segunda oportunidad y el renacer de una persona que durante muchos años estuvo perdida en el mundo de las drogas.
Durante mucho tiempo viví atrapado por las adicciones. Mi cuerpo, mi mente y mi espíritu estuvieron intoxicados por sustancias que poco a poco fueron apagando mis sueños, mis ilusiones y mis ganas de vivir. Hubo momentos en los que pensé que jamás podría salir de ese oscuro camino. Sentía que había perdido el control de mi vida y que cada día era más difícil encontrar una razón para seguir adelante.
Sin embargo, hoy puedo mirar hacia atrás y reconocer que nunca fue demasiado tarde para cambiar. Gracias a la oportunidad que tuve de realizar este proceso de rehabilitación en Narconon Sonora, y a la experiencia que viví con la tecnología desarrollada por el Sr. Hubbard, encontré herramientas que, desde mi perspectiva y vivencia personal, me ayudaron a reconstruirme como ser humano. Poco a poco fui recuperando la confianza en mí mismo, aprendí a enfrentar mis problemas con otra actitud y volví a descubrir a la persona que siempre había existido dentro de mí, pero que las drogas habían ocultado durante tantos años.
“Hoy me siento libre. Libre de las drogas, libre de las cadenas que durante tanto tiempo dominaron mi vida y, sobre todo, libre para volver a soñar”.
Hoy me siento libre. Libre de las drogas, libre de las cadenas que durante tanto tiempo dominaron mi vida y, sobre todo, libre para volver a soñar. He recuperado mis ganas de vivir, de trabajar, de luchar por mis metas y de construir un mejor futuro. He recuperado mi supervivencia y el deseo de aprovechar cada día como un regalo que antes no valoraba.
Quiero expresar un agradecimiento muy especial a todo el staff de Narconon Sonora. Cada uno de ustedes fue una pieza fundamental en este proceso. Gracias por su paciencia, por creer en mí incluso cuando yo dudaba de mí mismo, por sus palabras de aliento, por su dedicación y por acompañarme en cada etapa de este camino. Siempre recordaré el trato humano, el apoyo y el compromiso que demostraron para ayudarme a salir adelante.
También quiero agradecer profundamente a mi familia. Ellos nunca me abandonaron, incluso en los momentos más difíciles de mi vida. Aunque el proceso de rehabilitación lo viví personalmente, sé que ellos también recorrieron este camino conmigo. Cada domingo, cuando venían a visitarme, me llenaban de esperanza, de fuerza y de amor. Sus abrazos, sus palabras y su presencia fueron el impulso que necesitaba para no rendirme cuando las cosas parecían difíciles. Gracias por creer en mí cuando yo mismo había dejado de hacerlo. Este logro también les pertenece a ustedes, porque nunca dejaron de luchar por mí.
Le doy gracias a Dios por permitirme llegar hasta este momento. Gracias por darme la fortaleza para enfrentar cada reto, por poner en mi camino a las personas correctas y por regalarme esta nueva oportunidad de vivir. Hoy entiendo que los milagros existen cuando uno decide dar el primer paso y no deja de luchar.
A todas las personas que hoy están viviendo una situación similar a la que yo viví, quiero decirles algo desde lo más profundo de mi corazón: sí se puede. No importa cuántas veces hayas caído ni cuánto tiempo hayas estado atrapado en las drogas. Mientras exista la decisión de cambiar y la voluntad de seguir adelante, siempre habrá esperanza. Nunca dejen de creer en ustedes mismos. Cada pequeño esfuerzo vale la pena y cada paso los acerca a una nueva vida.
Hoy cierro un capítulo muy difícil de mi historia, pero también abro uno completamente nuevo, lleno de esperanza, fe, sueños y oportunidades. Estoy decidido a cuidar esta nueva vida que he recuperado, a ser un mejor hijo, un mejor familiar, un mejor amigo y una mejor persona para la sociedad.
Gracias a Dios, gracias a mi familia, gracias a todo el staff de Narconon Sonora y gracias a todas las personas que formaron parte de este proceso. Hoy puedo decir con orgullo que soy un hombre libre de las drogas y con un futuro lleno de posibilidades.
Este no es el final de mi historia; es el comienzo de la mejor etapa de mi vida.
Muchas gracias.
J.E., Graduado de Narconon Navojoa


