21 años de libertad: la historia de David

Narconon Navojoa

Hoy quiero felicitar de todo corazón a Narconon y a todo su staff por estos 21 años de trabajo, ayudando a personas que, como yo en aquel entonces, se encontraban atrapadas en el mundo de las drogas, viviendo momentos de sufrimiento, dolor, impotencia y desesperación.

Son 21 años de ayudar a personas a recuperar el control de sus vidas, a reconstruir la confianza de sus familias, a encontrar nuevamente un propósito y a regresar a la sociedad con herramientas que les permitan vivir de una manera diferente.

Para mí, esta fecha tiene un significado muy especial. No solamente estoy celebrando el aniversario de Narconon; estoy recordando el día que comenzó una nueva etapa de mi vida.

Un día como hoy, pero hace ya 21 años, me encontraba esperando a que abrieran la puerta de Narconon. Recuerdo perfectamente lo que sentía en aquel momento. Llegué con esperanza, pero también con miedo, dudas y muchas emociones. Había llegado a un punto en el que tuve que reconocer algo que durante mucho tiempo me había costado aceptar: yo solo no podía salir de aquella situación y necesitaba ayuda.

Estaba cansado de sufrir. Cansado de las consecuencias que las drogas habían traído a mi vida. Cansado de sentir impotencia y de no saber cómo recuperar el control. Pero, sobre todo, llevaba dentro de mí el deseo de cambiar y de volver a vivir de una manera diferente.

Por eso estaba frente a aquella puerta.

Quizá para muchas personas una puerta sea solamente una puerta. Para mí, aquella puerta representaba una oportunidad. Representaba la posibilidad de dejar atrás una etapa de mi vida y comenzar a construir algo nuevo.

Hoy, 21 años después, puedo decir que aquella decisión cambió mi vida.

Mientras escribo estas palabras, recuerdo aquel momento con una claridad impresionante. Es como si por unos instantes pudiera regresar en el tiempo y verme nuevamente esperando afuera, con todas aquellas emociones. Me reestimulo ese recuerdo y regreso a tiempo presente, recordando exactamente cómo me sentía hace 21 años.

Y entonces comprendo todavía más el valor de aquella decisión.

Quiero agradecer especialmente a José Inés, Alfonso y Zubeldía, quienes todavía forman parte de Narconon y quienes fueron personas importantes durante mi proceso. Gracias por su apoyo, por su paciencia y por ayudarme a comprender que era posible vivir sin drogas y recuperar el control de mi vida.

También quiero agradecer a todas las personas que han formado parte de Narconon durante estos 21 años. A quienes estuvieron antes, a quienes continúan actualmente y a todos los que, desde diferentes responsabilidades, hacen posible que el programa siga ayudando a más personas.

Porque detrás de cada persona que llega a Narconon existe una historia.

Existe una familia que sufre, padres que muchas veces ya no saben qué hacer, hijos preocupados, hermanos que quieren ayudar y una persona que quizá lleva mucho tiempo intentando encontrar una salida.

Yo fui una de esas personas.

Por eso entiendo lo que significa llegar buscando una oportunidad. Entiendo el miedo, las dudas y esa sensación de no saber qué va a pasar. Pero también sé lo que significa encontrar personas dispuestas a ayudarte y comenzar a recuperar poco a poco el control de tu propia vida.

Hoy, después de 21 años, miro hacia atrás y me doy cuenta de todo lo que ha cambiado.

Las drogas no tienen por qué definir quién eres ni determinar cómo será el resto de tu vida. Siempre puede existir una oportunidad para comenzar de nuevo, para tomar decisiones diferentes y para construir un futuro distinto.

Mi historia no pretende decir que el camino sea fácil. Pretende decir algo mucho más importante: vale la pena pedir ayuda y vale la pena intentarlo.

“Hace 21 años estaba frente a la puerta de Narconon con toda la esperanza de poder salir de aquel sufrimiento. Hoy, 21 años después, sigo recordando ese momento como si hubiera sido ayer.”

Hace 21 años yo estaba frente a una puerta esperando que se abriera.

Hoy, 21 años después, agradezco profundamente haber tenido el valor de cruzarla.

Agradezco haber reconocido que necesitaba ayuda. Agradezco a las personas que estuvieron ahí. Agradezco cada enseñanza y cada herramienta que me permitió entender que podía vivir de otra manera.

Y sobre todo, agradezco tener la oportunidad de mirar hacia atrás y decir:

“Lo logré. Estoy aquí. Y mi vida puede continuar sin drogas.”

Por eso, en este 21 aniversario, quiero decirle a todo el equipo de Narconon:

¡Felicidades por 21 años!

Gracias por seguir trabajando, por seguir ayudando y por continuar abriendo esa puerta para tantas personas que hoy pueden estar viviendo lo mismo que yo viví hace 21 años.

Quizá en este momento exista alguien que se encuentre perdido, sufriendo y pensando que ya no puede cambiar su situación. Quizá exista una familia que no sabe qué hacer y necesita encontrar una alternativa.

A esa persona quiero decirle, desde mi propia experiencia:

No pierdas la esperanza. Pedir ayuda no es una derrota. Reconocer que necesitas apoyo puede ser el primer paso para cambiar tu vida.

Hace 21 años yo estaba esperando frente a la puerta de Narconon.

Hoy puedo recordar aquel momento con gratitud y decir que aquella puerta no solamente se abrió físicamente.

Para mí, se abrió la puerta hacia una nueva vida.

Gracias, Narconon.

Gracias a todo el personal que continúa haciendo posible que más personas tengan una oportunidad.

Gracias José Inés, Alfonso y Zuveldía.

Y gracias a todos los que, durante estos 21 años, han puesto su esfuerzo para ayudar a quienes quieren salir de ese profundo sufrimiento que pueden provocar las adicciones.

¡Ánimo! Sigamos adelante y sigamos ayudando a quienes todavía están buscando una salida.

David, Graduado del Programa Narconon


AUTOR

Alfonso Rodriguez

Secretario al Público Narconon Sonora

NARCONON NAVOJOA

EDUCACIÓN Y REHABILITACIÓN DE DROGAS